TERRORFACTS

POR ANDREA CUEVAS
¿Sabes que es lo que más debería de asustarnos en Halloween y día de muertos? El desperdicio de alimentos, productos y basura como envolturas de dulces o los mismos disfraces que generamos tras la festividad.

¡Desecha adecuadamente tu muertito! Para todos los niños que van casa por casa pidiendo su “muertito” o “dulce o truco” y van recolectando más dulces de los que se llegan a comer. Estos terminan rodando por la casa haciendo un desperdicio de comida grande, Si llegan a comérselos dichos envoltorios (de plástico) no son siquiera desechados de manera correcta. Por lo que recomendamos que se desechen de acuerdo a su categoría y no tener más de los que van a consumir. Desde chicos involucrar a los niños en el cuidado del medio ambiente y desperdicio de alimentos.

Otro tipo de desechos de comida que se generan alrededor de esta festividad es la cantidad de calabazas que terminan en la basura, se estima que más del 25% de las calabazas decoradas o usadas para dicha festividad terminan en la basura lo que podría equivaler a 18,000 toneladas de comida. ¿Nuestra recomendación? Si planeas hacer calabazas decoradas asegúrate que podrás comerte la mayoría y encontrar la manera de usar las que no. Investiga recetas o cosas que puedes hacer con la calabaza como ingrediente principal como postres, galletas, pasteles o ensaladas.

Cabe mencionar el papel importante que el desecho de calabazas contribuye hacia el calentamiento global, Cuando desechamos una calabaza y se descompone se convierte en un gas nocivo de efecto invernadero llamado metano el cual es 20 veces más nocivo que el dióxido de carbono

¡Reutiliza tus disfraces! ¿Realmente necesitas un disfraz diferente cada año desde cero? O puedes hacer uso de ropa que ya no quieres, otros disfraces que ya no te quedan etc… ¡Una vez usados no los tires! Recuerda de fomentar el consumo responsable y no contribuyas a la basura contaminante inmensa que generan los restos textiles en nuestro planeta. Nuestra recomendación: Reutiliza lo que ya tienes en tu casa, recicla o dona los restos textiles a asociaciones o personas que lo necesiten. ¡Recuerda, también hay asociaciones que recogen disfraces!

Otra recomendación que reduciría el desperdicio de basura como de comida desperdiciada sería encontrar alguna alternativa de dulces en envoltorios. Consume local compra diferentes dulces a granel y ponlos en pequeñas bolsas biodegradables, compostables o puedes regalar cosas diferentes como tatuajes de henna, colores, crayolas.

Un aspecto clave a cuidar este año adicional al cuidado del medio ambiente es el COVID19 por lo que recomendamos aparte de los consejos ya mencionados que uses Bolsas que se descompongan de manera responsable usándola para recoger los dulces sin peligro de contagio para los más pequeños, Así estás seguro que dichas bolsas se reintegrarán de manera responsable.

Te compartimos algunos datos terroríficos o historias de terror medioambientales si no actuamos de manera consciente todos:

  • En Estados Unidos la población en total tiene un gasto promedio de 3,400 millones de dólares en disfraces, 2,700 millones en dulces, 2,700 para decoración y 410 millones de dólares en tarjetas.
  • ¡Si se gasta aproximadamente 2,700 millones de dólares anualmente en USA se compran 224 millones de kilos de dulces o sea 6 barcos como el titanic!
  • En Reino Unido 15 millones de calabazas se tallan y no se comen en Halloween. Con esta cantidad podría cocinarse un tazón de sopa de calabaza para todos los británicos
  • Aproximadamente 18,000 toneladas de comida de calabazas terminan en los basureros

 

CIFRAS QUE ALARMAN SOBRE NUESTRO MAR

POR ANDREA CUEVAS
En México se producen más de siete millones de toneladas de plástico al año, y según un estudio por la revista científica Plos One, se estima que nuestro mar está contaminado con 50 mil millones de macro partículas de basura plástica flotante.

De las cuales de acuerdo a un estudio del centro de la Diversidad Biológica y la Universidad Autónoma de Baja California Sur se muestra que los microplásticos (plásticos menores a 5 mm) generan un impacto en peces de importancia comercial en el Golfo de California, Golfo de México y Caribe mexicano.

Los micro plásticos cómo se ha explicado son plásticos menores a 5 mm que mediante la acción bacteriana, el oxígeno atmosférico, la radiación ultravioleta y el movimiento de las olas el plástico que llega a los océanos se fragmenta y se convierte en dichas pequeñas partículas de plástico llamados así, microplásticos, siendo ingeridos por animales, confundiéndose entre la arena de las playas o manteniéndose dentro de algunos productos. Dichos microplásticos vienen en una variedad de tamaños colores y composiciones químicas.

Dichos datos indican que la actividad pesquera se ve afectada por este tipo de contaminación esto impacta desde los pescadores hasta las personas que consumen dichos alimentos día a día llegándonos a cuestionar sobre si los alimentos que ingerimos diario cuentan con plásticos que no podemos notar.

Los microplásticos además de ser basura son fuentes de contaminación como ya se ha mencionado ya que no basta con poner en su lugar los desechos y reciclar, sino que se debe conocer su efecto en los organismos que habitan tanto en el mar como en la tierra y poder tener un manejo adecuado de estos y monitoreo por el cual se desintegrarían.

En el agua potable también se han encontrado fibras de microplásticos ya que según estudios de Orb Media indican que dichas micro partículas de plástico contaminan más del 80% del agua potable global.

Procesos para reducir los microplásticos en agua embotellada sería necesario realizar una micro filtración de agua potable, gas comprimido en el soplado de botellas o de agua utilizada para lavar botellas ya que algunos estudios por parte de los investigadores en la Universidad de Nueva York indican que podría ser una causa de microplásticos dentro de las botellas de agua podría ser parte del proceso de embotellado y podría evitarse lavando dichas botellas a fondo.

Estos procesos serían la solución industrial a la eliminación de los microplásticos dentro del agua, tan solo como ejemplo suena demasiado dinero y una alternativa que podríamos ahorrarnos si tomáramos cartas en el asunto.

Ahora, ¿Qué podemos hacer? Algunos países han implementado la prohibición de plásticos desechables y microplásticos en artículos de cuidado personal y campañas para reducir su uso. Un ejemplo de esto es la ley que entró en vigor al inicio del 2020 que prohíbe la producción y comercialización de bolsas de plástico, cubiertos, vasos y platos desechables de un solo uso en la Ciudad de México; y solamente se permitirá las bolsas compostables o sea que sean fabricadas con fécula vegetal. Dicha ley se vio afectada de igual manera por la pandemia y el descontrol de gobiernos y su enfoque principalmente al manejo de la pandemia en el país dejando de lado el cuidado del planeta y la cantidad de residuos que se generan diario.

Por lo que los primeros pasos hacia eliminar microplásticos de nuestra vida sería el paso anterior, posteriormente sería indicado que las empresas dejen de usar plástico y microplástico para así empezar desde la cadena de producción la eliminación y que se produzcan microplásticos en los productos que se venden y se consumen día a día.

Por ultimo quisiera que conozcas datos estadísticos alarmantes que dejarán pensando sobre el impacto que nuestros desechos generan.

-Sabías que, en promedio, se utilizan 200 bolsas de plástico por persona al año las cuales tardan alrededor de 400 años en degradarse.

-Greenpeace asegura que entre 60 y 80 por ciento de los residuos marinos son plásticos y en su mayoría son micro plásticos.

-Cinco billones de bolsas de plástico se utilizan al año y un millón de botellas de plástico son compradas cada minuto de las cuales el 70% o más van al medio ambiente o a vertederos

-Los microplásticos han sido detectados en la sal de mesa comercial y estudios aseguran que el 90% del agua embotellada y el 83% de la de grifo contienen partículas de plástico, lo cual se sabe poco de su impacto en la salud humana.

-La presencia de plásticos en los océanos en cualquiera de sus versiones (integra o microplásticos) provoca cada año la muerte de alrededor de 100,000 especies marinas

Fuentes:

https://www.cienciasambientales.com/mx/noticias-medioambiente-mexico/en-busqueda-de-soluciones-para-los-microplasticos-en-aguas-residuales-2-18540

https://www.conacyt.gob.mx/index.php/comunicacion/ciencia-para-la-sociedad/entrevistas/1206-mar-de-microplasticos

https://www.animalpolitico.com/atarraya/el-microplastico-esta-casi-en-todos-lados/

https://expansion.mx/vida-arte/2019/07/03/10-cifras-de-la-onu-para-mostrar-el-dano-que-los-plasticos-le-hacen-al-planeta

https://www.ecoticias.com/residuos-reciclaje/194761/Cifras-graficos-estadisticas-maldito-plastico-oceanos

BOLSAS PLÁSTICAS: LA PARADOJA HUMANA, ¿BUENA O MALA?

 

 POR MAX KRAVHALO

El problema de mitificar un producto que nació para salvar el planeta
Noviembre 2019

Para poder abordar el serio problema que hoy en día enfrentamos, debemos remontarnos unas décadas atrás y hacernos esa pregunta que pocos curiosos se vienen formulando; quizás se ha vuelto tan normal que hoy en día es una locura pensar que, las bolsas de plástico son un invento reciente que aun no alcanzan su primer centenario.

Pero ¿Cómo fue que surgieron?, ¿Quién inventó este dañino artículo que hora está en nuestros océanos?

Así como estas surgirán muchas preguntas relacionadas al por qué y el cómo en su origen. Para las nuevas generaciones es difícil imaginar, al igual que desodorante, no siempre existió por más normal e indispensable que es hoy en día.

Para inicios del siglo XX todo era amor y paz en Norte América. Canadá y Estados Unidos vivían una época de oro y apogeo, era una época para construir sus bases comerciales para ser lo que, sin duda, hoy en pleno siglo XXI son.

Pasando la Primera Guerra Mundial, la cual cobró la vida de casi un tercio de la humanidad obligó a la raza humana a reinventarse. Gracias a esto surgieron empresas que sacaron lo mejor de crisis, nacieron bebidas carbonatadas que hoy en día solo su nombre vale docenas de billones de dólares. Pero lo más importante fue el surgimiento de cadenas de supermercados, restaurantes de comida rápida, proliferación de almacenes de barrio, en fin… el futuro se ancló acá para sentar sus bases.

El norte y centro de Estados Unidos, como el sur de Canadá eran enormes productores y exportadores de troncos y madera procesada, no dejando atrás al mayor exportador de la aun Unión Americana: Alaska.

Su exportación era tanta, que para 1930 se alcanzaron 126 millones de toneladas mensuales solo para consumo local. Industrias como mueblería, casas, barcos, entre otros, le abrirían el paso a una industria pujante: Los desechables.

Antes y durante la Segunda Guerra Mundial la industria de papel elaborado a base de celulosa cruda se disparó como un sistema de embalaje y transporte de alimentos por su origen natural y de resguardo. Servir el almuerzo de tus hijos o esposo, o bien, una salida de campo, las bolsas de papel eran indispensables.

Sin embargo, la materia prima con la que esta era fabricada parecía no importar ni se conocían los efectos colaterales de obtenerla: Los Árboles.

Fue hasta 1960 que muchas organizaciones no gubernamentales comenzaron a presentar pruebas que la depredación de árboles había causado una deforestación en casi el 35% del total de árboles en Estados Unidos y Canadá. Que sus efectos se hacían notar porque los suelos se lavaban como resultado de la lluvia, especies animales desaparecieron por completo y que donde antes habían cielos azules y ríos cristalinos ahora eran cielos nubosos sin color y ríos que parecían canales con balsas debido a los miles de troncos flotantes por kilómetros hasta arribar a los aserraderos.

Ante esta realidad, un sueco migrante como resultado de la guerra e ingeniero de carrera Sten Gusfaf Thulin, hace sus primeras pruebas de films en Polietileno con el objetivo de buscar un sustituto que les permitiera en casa crear un sustituto del papel que fuera más económico, más liviano, con mayor tiempo de vida y mucho más económico. Y aunque no reza en cualquier libro, después de haber creado los primeros sustitutos en formato rectangular, encontró a su esposa doblando las mismas a la mitad y recortando en la parte superior para que al extenderla le permitiera contar con unas asas que le facilitaran atarla, en forma de un moño o corbata.

Esta idea le resultó tan impactante que decide presentar en el Organismo de Patentes de Los Estados Unidos su invento para comercializarlo, ganándole así su patente en 1965:

Su invento era una bolsa con fuelles laterales que permitían reducir su base, pero aumentando su capacidad. Y el sistema de troquel superior con asas lo llamó tan simple como “camiseta” o su tradición en idioma inglés “T-Shirt”.

Este invento, aunque muchos piensen lo contrario, venía a reducir la contaminación generada por la producción de papel, con menos árboles talados, reducción en el uso de millones de litros de agua para su procesado, las toneladas de azufre y CO2 en su emisión de gases. En cambio, la bolsa de Thulin producía menos del 1% de contaminación ambiental en relación a su contraparte de celulosa.

Muchas organizaciones medioambientales estarán en contra de nuestra opinión profesional, pero esta invención dio vida a una revolución industrial que en menos de 10 años en todos los países del planeta permitió desarrollar este formato de bolsas.

Thulin meses antes de fallecer el año 2006, en una entrevista ante medios de prensa y ser consultado sobre los efectos de los plásticos y el daño ambiental que causa el uso de las bolsas se limitó a responder: “Nunca me imaginé que una bolsa pensada para ser reprocesada hasta el infinito número de veces fuera usada para tirarse a la basura. A una basura de la cual nadie hace nada con ella. No culpen al plástico cuando solo existe un culpable: Ustedes mismos”.

Hoy en día, la industria del papel inyecta millones de dólares en comprobar con hechos cosas que no son ni remotamente ciertas. Como ejemplo de ello, es que promueven como sustituto del plástico tradicional el uso del papel, pero no te explican que más del 80% del papel producido mundialmente es fruto de la tala indiscriminada y no justiticada en países como Brasil, Panamá, Ecuador, Colombia, Perú, Venezuela, o en el caso de Europa Rumania y Hungría.

Tampoco los funcionarios tienen por qué saberlo, pero, muchos fabricantes mezclan con plásticos tradicionales (polietilenos o polipropilenos el papel), con finalidad de abrillantarlo o atribuirles propiedades de resistencia al agua. Y más grave aun, que las autoridades de salud desconocen que aquellos productos que son de celulosa reciclada no es de grado alimenticio ya que los químicos vertidos o la temperatura que alcanza la misma no es capaz de matar los alérgenos que pueden dañar alimentos e incluso la salud de los usuarios.

La industria del papel, aunque se viste de blanco y promueven la pureza en sus productos por la biodegradación de los mismos, no poseen capacidad ninguna o al menos probable que sustenten una fabricación compatible con ecosistemas.

Países como Chile, debieron de ponerle frenos o cercos a estas industrias para que, sin tener que prohibirlas, pudieran controlarlas en su manera de proceso. Especies como el Cisne Negro, llegó al borde de la extinción al beber agua en humedales altamente contaminados por los vertientes de tóxicos en aguas hábitat de los mismos.

Quizá el sueño de Thulin en crear un producto que se convirtiera en una solución al poder reprocesarse un infinito número de veces, evitar la tala indiscriminada, reducir los gases efectos invernadero en más de un 90%… todo se saliera de control, no por su invento, sino porque los seres humanos no estábamos preparados para este invento.

Hoy, a 60 años de su invento entendimos una variante que quizá no comprendió: Que como sociedades dependemos de nuestros gobiernos y su capacidad de procesar los desechos, de promover cultura y educar a sus pueblos, pero esto no sucedió, al menos en Asia, África y América y que difícilmente podremos cambiar.

Como no ocurrirá en algún par de generaciones lo único que nos queda es crear productos que sean soluciones reales:

Que no atenten contra los árboles, que reduzca la huella de carbono y gases de efecto invernadero, así como la cultura del desecho; así no seguir dependiendo de gobiernos, conformados por políticos, no por científicos.

Y mientras eso ocurra, nos toca seguir trabajando por nuestro planeta, en nuestro caso, empoderarte a ti que la biodegradación esté en sus manos. Sin mitos, sin ilusiones, sin esperanzas,… ¡Con Ciencia!

Max Kravhalo, pH D
CCO – The Green Team Corporation.
Editorialista de contenido científico
Especialista en Químicas Plásticas
Desarrollador de Productos Eco-Compatibles
Conferencista titulado y asesor de políticas públicas relacionadas a la administración de químicas plásticas, usos y regulaciones. 2020

LA NUEVA NORMALIDAD… ¿CON MÁS PLÁSTICO?

 POR EUGENIA

En los últimos 10 años, hemos estado viviendo muchos cambios climáticos y a pesar de que todos los días existen en el radio, televisión, internet o cualquier medio de comunicación advertencias para modificar nuestra forma de vida para cuidar nuestro planeta, no tenemos la cultura o la disposición para cambiar esta situación, por flojera, por falta de interés, porque de alguna manera nos vemos afectados en nuestro mundo “cómodo” de generar basura.

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